Cuando el sabor se pone serio: envases inteligentes para frutos secos y café

Los frutos secos tostados y los granos de café recién tostados comparten un gran desafío. Ambos liberan aceites y aromas intensos que pueden dañar el envase y acortar la vida útil si los materiales no son los adecuados. Para las marcas de alimentos, el envase tiene que hacer más que verse bien. Tiene que proteger el sabor, controlar la grasa y mantener los aromas donde deben estar. Este artículo explica cómo el envase resuelve esos problemas, por qué los frutos secos tostados y los granos de café necesitan soluciones similares y cómo la regla del 15 para el café influye en mantener los productos frescos desde el tostado hasta la estantería.

Por qué la grasa y el aroma son un problema de envasado

El tostado realza el sabor, pero también crea aceites. Esos aceites pueden impregnar envases débiles y causar manchas, fugas y malos olores. Al mismo tiempo, tanto los frutos secos como el café desprenden aromas fuertes que pueden escaparse o mezclarse con olores externos. Si el envase falla, los clientes lo notan de inmediato. Los problemas comunes incluyen:
  • Manchas de grasa que aparecen en bolsas o cajas
  • Sabor rancio por exposición al oxígeno
  • Pérdida de aroma que apaga el sabor
  • Olores externos que entran en el envase
Un buen envase detiene todo eso antes de que empiece.

Lo que necesitan los frutos secos tostados del envase

Los frutos secos tostados son ricos en aceites naturales. Una vez que esos aceites llegan a la superficie, pueden degradar los envases a base de papel y debilitar los sellos. Un envase eficaz para frutos secos debe:
  • Usar recubrimientos o películas resistentes a la grasa
  • Bloquear el oxígeno para ralentizar la rancidez
  • Mantenerse resistente bajo calor y presión
  • Evitar la filtración de aceite durante el almacenamiento
Sin estas características, la vida útil se reduce rápidamente y la calidad del producto se resiente.

Lo que necesitan los granos de café del envase

Los granos de café liberan dióxido de carbono después del tostado. Este proceso se llama desgasificación. Si el gas queda atrapado, las bolsas pueden hincharse o romperse. Si entra demasiado aire, el café se pone rancio. Por eso el envasado de café suele incluir:
  • Válvulas de desgasificación de una sola vía
  • Películas de alta barrera que bloquean el oxígeno
  • Sellos fuertes que retienen el aroma
  • Materiales que resisten la acumulación de aceite
El objetivo es dejar salir el gas sin dejar entrar el aire.

¿Qué es la regla del 15 para el café?

La regla del 15 para el café es una guía de frescura utilizada en toda la industria cafetera. Se centra en el tiempo después del tostado. La regla se desglosa así:
  • Se recomienda que el café repose entre 7 y 15 días después del tostado
  • Durante este tiempo, los granos liberan el exceso de gas
  • El sabor se estabiliza y mejora en este intervalo
  • El envase debe permitir la desgasificación sin exposición al oxígeno
Esta regla importa porque incluso el mejor envase no puede a

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